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Administración Eclesiástica | Parte 2

Muchas empresas cristianas fracasan por dos razones principales:

  1. No prestar demasiada atención a la administración responsable de sus operaciones pensando que estas son cuestiones espirituales.
  2. Contar con una administración responsable, y olvidar que la empresa es de Dios y que Él también debe participar en las operaciones.

Todo nuestro actuar diario debe estar orientado hacia ese tipo de orden y respeto que Dios estableció en su creación y tiene que tenerse en cuenta en todo lo que hagamos para Él.

«Dios quiere ser su socio mayoritario. Cuando le damos la última palabra, Él está libre para llevar a cabo sus planes, metas y objetivos a través de nosotros. En otros términos, Dios está libre para realizar su empresa a través de nuestros negocios».

Todo nuestro actuar diario debe estar orientado hacia ese tipo de orden y respeto que Dios estableció en su creación y tiene que tenerse en cuenta en todo lo que hagamos para Él.

«Dios quiere ser su socio mayoritario. Cuando le damos la última palabra, Él está libre para llevar a cabo sus planes, metas y objetivos a través de nosotros. En otros términos, Dios está libre para realizar su empresa a través de nuestros negocios».

La iglesia, para cumplir adecuadamente su cometido en este mundo, debe administrarse como una empresa. Esta situación no siempre es aceptada por todos. El hecho de que por lo general considere aspectos espirituales, ha llevado a muchos a pensar que todo lo que se relaciona con «negocio» debe ser excluido de ella. Este error ha hecho fracasar a muchas congregaciones que ven reducida su cantidad de fieles y desmejoradas las actividades que realizan. Además, muchos pastores y líderes que piensan así dejan de cumplir con una de las más importantes tareas que Dios encomendó a todo creyente, y en especial a los que están al frente de la grey, como lo es administrar.

Siendo la iglesia la administradora del plan de Dios, los pastores  y  líderes de  ella  deben  estar  capacitados profesionalmente. Esto es también otro aspecto que ha mejorado mucho, aunque todavía no es aceptado por todos. Los pastores casi siempre se incorporan al ministerio pensando en enfocar y enfatizar la predicación, la oración y una dirección espiritual para la iglesia; pero pronto descubren que la realidad de ciertas congregaciones requiere que se ocupen de trabajar también con las estructuras, ministrando a la gente y a través de ella.

«Es lamentable que aun cuando la mayoría de los pastores se creen capacitados para dirigir espiritualmente a su comunidad, no son muchos los que se consideran con la preparación suficiente como para dirigir una organización»

El plan de Dios requiere pastores y líderes capacitados en administración

«El pastor debe actuar como un líder en el campo de la administración, motivando a la gente, presentando desafíos, tomando la iniciativa y organizando adecuadamente. En otras palabras un buen administrador es un buen líder».

Administración de los recursos de la iglesia

Su organización

De acuerdo a los conceptos bíblicos la iglesia se compone de dos partes: Cabeza y cuerpo.

«..Y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquél que todo lo llena en todo» (Efesios 1.22b,23).

«Sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquél que es la cabeza, esto es, Cristo, de quién todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor» (Efesios 4:15-16).

«Y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia…» (Colosenses 1:18a).

Cristo es la cabeza de la iglesia. La iglesia es su cuerpo.

En cuanto al cuerpo, la autoridad es dada por su propia organización de acuerdo a los conceptos bíblicos. La autoridad nace de su propia estructura. Su organización se establece según el tamaño de la iglesia. Por lo general se compone de:

  1. Comisiones
  2. Departamentos
  3. Ministerios

Los respectivos presidentes, conjuntamente con el pastor, forman una comisión coordinadora, o concilio de la iglesia, grupo de trabajo que toma decisiones previas a la consulta a la iglesia. Estas decisiones surgen de las propuestas que provienen de los distintos grupos que representan.

Comité de finanzas

A veces por ignorar adecuadamente sus responsabilidades, suelen proceder equivocadamente. Es un comité encargado de ordenar y lograr los recursos que la iglesia necesita para el cumplimiento de su ministerio, sin embargo a veces se la confunde con un tribunal de consulta.

Continúa en el próximo artículo…

 

 

 

 

 

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Author: Logos Empresarios

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