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“Cómo Escapar de la Trampa del Estrés”

Josefina Villamar


El estrés es una reacción fisiológica del organismo en el que entran en juego diversos mecanismos de defensa para afrontar una situación que se percibe como amenazante o demanda incrementada. El estrés es una enfermedad mortal que puede ocasionar estragos en nuestras vidas. La terrible realidad es que el estrés corre con desenfreno y tiene dimensiones epidémicas en las relaciones, los empleos, los hogares, y cada parte de nuestra persona.

Las personas reaccionamos ante las situaciones de diversas maneras, el problema es cuando estas situaciones se nos salen de control. El estrés es bueno cuando sabes manejarlo ya que es un mecanismo de autodefensa para poder reaccionar ante las cosas inesperadas en nuestras vidas.

El manejo del estrés comienza con una relación personal con Dios. Sin Él, estamos en eterno problema. Lo primero que debemos hacer para combatir el estrés es tener plena conciencia de a quien le pertenecemos. El aprender a ocuparnos del estrés comienza con la relación vital y personal con el Dios que es siempre fiel, de paz y nos libera del estrés. Al saber quienes somos y quien es nuestro Padre Celestial nos da el poder de vivir una vida más tranquila y llena de paz.

El estrés puede ser a menudo el resultado de un esfuerzo incesante por que los demás nos conozcan. A veces tratamos de obtener mérito y valor al vernos reflejados en los ojos de los demás, en vez de ese reflejo en los ojos de Dios. Dios desea que lo conozcamos por completo y que anhelemos estar con Él. Ese conocimiento es la base del manejo del estrés. Dios es Jehová Todopoderoso. Dios desea que nos acerquemos a Él tal y como somos en nuestra debilidad e imperfección. Dios desea una relación íntima con nosotros. Podemos acercanos a Dios. Llamarlo por su nombre y Él va a satisfacer las necesidades de nuestro corazón. El conocer a Dios y darnos cuenta de que Él nos conoce a nosotros es el fundamento sólido y poderoso que nos sirve de base para construir una vida llena de paz que no esté controlada por el estrés.

Muchas veces estamos en una búsqueda constante de amar y ser amados, y desafortunadamente ese amor lo buscamos en el lugar equivocado. Cuando conocemos a Dios y experimentamos su amor incondicional entonces sabemos que es el amor. Al conocer a Dios y experimentar su amor aprendemos a amar a los demás y a nosotros mismos. Al saber que somos amados nos promueve un corazón contento y lleno de paz, en el cual no queda mucho lugar para el estrés.

Al saber a quien les pertenecemos evita el dolor, la frustración y el estrés. Al recordar que somos criatura escogidas, hijos del gran Rey, y una parte indispensable del corazón de Dios nos hace sentir en confianza y tranquilidad espiritual. Al reconocer que somos escogidos por Dios, nos da libertad de servirlo por entero y con valentía sin rendirse a las expectativas poco realistas que imponen los demás y el débil corazón del ser humano. Al reconocer que Dios nos ha creado nos permite aceptar los dones que Dios nos ha dado y nos alienta a pasar cada elección, cada decisión por el filtro de su plan perfecto en nuestras vidas. Al saber a quien le pertenecemos apacigua nuestra alma y dirige nuestros pasos hacia el sendero escogido por Dios cuando nos dio forma. (Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien. No fue encubierto de ti mi cuerpo, Bien que en oculto fui formado, y entretejido en lo más profundo de la tierra. Mi embrión vieron tus ojos, Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas -Salmo 139:14-16)

Algunas causas del estrés pueden ser los problemas económicos. Muchas veces pensamos que en el Salmo 23 dice que Jehová es nuestro pastor y nada nos faltara refiriéndose a posesiones materiales únicamente. El deseo del éxito nos puede arrojar en un pozo profundo y oscuro de cansancio y agotamiento, descarrilando el plan de Dios en nuestras vidas. Cuando nos enfocamos en los bienes materiales florece el orgullo y la vanidad. A veces parte de nuestro estrés es el resultado de expectativas puestas en el lugar equivocado, exigiendo que la gente y las circunstancias de nuestras vidas satisfagan las necesidades que solo Dios puede satisfacer . A veces queremos satisfacer las necesidades mas profundas de nuestros corazones en lugares equivocados. Cuando vivimos como si Dios no fuera suficiente y no fuera todo lo que deseamos aparece la avaricia y detrás de la avaricia siempre viene el estrés. La avaricia solo tiene poder en nuestras vida cuando se lo concedemos. La avaricia es algo muy serio, esta a la par con la idolatría. La avaricia miente fácilmente y aprecia con fervor el corazón ya desobediente hacia el pecado, el cual es la base del estrés.

Para manejar el estrés, conquistar la avaricia, controlar nuestras insuficiencias y honrar a Dios a la vez que dependemos de El como la fuente que satisface todas nuestras necesidades, tenemos que escoger varias cosas:

1-Evitar personas codiciosas.

2-Examinar los motivos del corazón.

3-Sujetar las cosas sin aferrarnos a ellas.

4-Confiar en que Dios provee.

El estrés produce enfermedades a nuestro cuerpo físico. El estrés nos puede enfermar, y según expertos médicos, el estrés es mortal. Cuando nosotros no manejamos de la mejor manera nuestro cuerpo lo empezamos a dañar. Las enfermedades que desarrollan son: insomnio, mala memoria, alteraciones en el animo, nerviosismo, falta de concentración, trombosis, ansiedad, depresión, inmunodeficiencia, dolores musculares, insomnio, trastornos de atención, diabetes y más.

Una de las maneras de combatir el estrés es a través de aprender a cuidarnos a nosotros mismos. El Descansar. El descanso no es una opción. Nuestras necesidades de descanso son una realidad física y espiritual. Cuando estamos enfermos y agotados, corremos el peligro de seguir la voz equivocada. Nuestras defensas están bajas y nuestro discernimiento esta nublado por el estrés de la vida. El descanso sana y restaura. El descanso fomenta la obediencia. El descanso nos reabastece, nos restaura. El descanso es productivo. La fatiga no es unos de los dones espirituales, nos mantiene exhaustos y podemos ser presas fáciles para Satanás.

No dejes que el estrés tenga lo mejor de ti. Ahora la palabra nos enseña que el campo de batalla es en nuestra mente y que es aquí donde el Diablo quiere mas atacarte porque si tiene tu mente, te tiene a ti. El plan de Satanás incluye categóricamente el estrés, ya que sabe que este es una poderosa herramienta que el puede utilizar para realiza su tarea. Si encaramos el estrés de la manera incorrecta, podemos enfermarnos, agotarnos emocionalmente, y tendremos una vida vacía de poder y fortaleza.

La manera para evitar el estrés es cuando, así como David lo hizo en medio de la guerra, declaró vivir confiado en Dios. La confianza en Dios te recuerda que Él tiene el control de tu vida. Filipenses 4:6 “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús ”. Dios nos dice que no nos preocupemos antes de tiempo. Debemos primero estar agradecido por lo que estás pasando hoy. Dios sabe lo que estás pasando pero cuando confiamos en Él, debes aprender a descansar en Él, y vivir confiado en Él.

Es importante entrar primero con acciones de gracias para que la paz que sobrepasa todo entendimiento llegue a nuestras vidas.

Pablo fue un hombre que vivía confiado y sabía disfrutar lo que Dios le estaba permitiendo viviendo. El apóstol Pablo pasó hambre, cárcel, humillación, soledad. Pero sabía en quién estaba su confianza. Y todavía termina diciendo: Filipenses 4:19 “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”.

Para vivir una vida saludable y poder manejar el estrés en nuestras vidas,  nuestra confianza y dependencia deben de ser en Cristo Jesús en todo momento.


Bibliografía:

Reina-Valera (1960) La Biblia

Southerland, Mary (2008) Cómo escapar de la trampa del estrés.

Miami, Florida.

Editorial Patmos  -2008

 

Author: Logos Empresarios

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