Home ¿Es Dios mi Jefe?

¿Es Dios mi Jefe?

¿Es Dios mi Jefe?

Basado en los primeros 3 capítulos del Libro Dios mi Jefe de Negocios, de Larry Julian

Larry Julian presenta en Dios Mi Jefe de Negocios a través de la experiencia de altos y exitosos hombres de negocios, demuestra como ellos han liderado la obtención de importantes resultados en sus empresas manteniendo los principios de Dios, superando el dilema de dilema de ser exitosos y tener una vida con propósito.

¿Cuál es tu propósito en la vida?

Cada persona tiene un propósito en su vida creado por Dios, sin embargo podemos pasar toda nuestra vida sin tener claro cuál es nuestro propósito e inclusive estar solo sobreviviendo. En otras palabras, podemos vivir una vida en la cual el trabajo y nuestro propósito en la vida no estén alineados.

Bill George en su experiencia sostiene “Dios no nos llamó a trabajar la mayor parte de nuestras vidas sólo para sobrevivir, ganar un sueldo y existir de fin de semana en fin de semana. Dios creó a cada persona para propósitos, tareas y razones específicas y nos equipó cada uno con la combinación perfecta de talentos, habilidades y capacidades que se requieren para encontrar realización en nuestras vidas.” (Página 44)

En el cumplimiento de este propósito debemos resistir la tendencia y la presión de poner las ganancias y el crecimiento en prioridad por encima de la gente. Si usted se enfoca en la gente, no solamente edifica a la gente y la motiva a seguir creciendo y desarrollándose en su propio llamado; sino que trae consigo los mismos resultados tangibles, (las ganancias y el crecimiento); pero como un resultado del crecimiento PERSONAL y no el objetivo principal.

Para lograr alcanzar este tipo de relación entre nuestro llamado y nuestro rol empresarial usted debe:

Encuentre un lugar: es importante encontrar el ambiente que de rienda suelta a sus talentos y que reconozca sus contribuciones. Este lugar debe permitirle florecer, es poner de manifiesto lo mejor que hay en cada uno

Alinee el trabajo con la pasión: las tareas rutinarias, no tienen que extinguir la llama que arde dentro de nosotros. Debe avivar la llama del don que Dios ha puesto dentro de nosotros continuamente.

Confíe en que Dios lo ha llamado para trabajar por un propósito: hemos de luchar por encontrar el equilibrio correcto entre ganarse la vida y servir un propósito, es normal hacerlo y nos ayuda a formar nuestro viaje de vida.

Del Éxito a la transcendencia

Comúnmente el éxito en nuestra sociedad materialista se asocia a lo bien que uno le va financieramente; sin embargo el éxito va mucho más allá de eso y más aún, inclusive las experiencias resaltadas por Julián muestran que las finanzas son una parte mucho menos importante del éxito de lo que normalmente es considerado.

En nuestro viaje de vida podríamos ser “el papá de Marcos” y ver el éxito como tener muchos dólares y centavos, perdiendo en su búsqueda cosas de mayor importancia, como la familia. O bien, podríamos invertir parte de la vida en una lucha por el éxito sin desarrollar una vida de trascendencia para los demás en relación con nosotros.

El éxito va más allá de los resultados financieros y por ende, deberíamos ir del llamado “éxito” a la trascendencia. Cuando se habla de trascendencia se refiere a un cambio de enfoque. A ir de “mí, lo que yo quiero” a “nosotros, lo que puedo hacer para bendecir a los demás”.

Julián concluye “la manera en que definimos el éxito es importante para fortalecer nuestras vidas. Entonces, ¿cómo deberíamos definir el éxito?… En una palabra: resultados. Por otro lado, la trascendencia, aunque es menos tangible, concierne al proceso. La trascendencia es la importancia, el sentido, la esencia, la relevancia y el valor. El éxito nos conduce por un deseo de lo tangible; la trascendencia nos guía por un deseo de algo más grande que sólo lo que es tangible.” (Página 66)

Alcance la trascendencia desarrollando:

Un sentido de urgencia: la vida es corta por ello priorice lo que es más importante.

Un sentido de la totalidad de la vida: el sentido de la totalidad de la vida, véase no solo en la vida hoy, sino como parte de una totalidad que incluye no solo el mañana sino una perspectiva eterna, preocupándonos por más que solo por el presente.

Un sentido de trascendencia: en vez de ser conducidos por el ego, debemos ser conducidos por un llamado. Usted está aquí para marcar una diferencia en las vidas de otras personas.

El Coraje de hacer lo correcto

Toda persona ha pasado por esta experiencia, sabes lo que debes hacer; pero el hacerlo parece demasiado difícil y hay una gran presión contraria hacia lo que es más fácil; pero que en tu corazón sabes que no es correcto. En el texto Julián plantea “¿cómo hago lo correcto cuando estoy presionado hacer lo contrario?” con Coraje.

Entendiendo al coraje no como acción valiente o audaz, asociada con la satisfacción egocéntrica. Pues demostrar coraje moral “es un asunto bien privado entre usted y Dios.” (Página 84).

Al hacer lo correcto se recalca: Desafíos corrientes: luchar interna e intensamente, para poder tener coraje para seguir adelante con una vida nueva, tomar esa decisión correcta que sabemos debemos tomar.

Recompensas y bendiciones corrientes: tomar la decisión correcta, trae recompensas de otra dimensión que superan lo económico. En los ejemplos citados por Julián ambos líderes adquirieron poder y autoridad; pero no a través del dinero o la posición que mantuvieron sino que otros pudieron ver en sus decisiones, acciones que estaban alineadas con sus principios, y las mismas expresaban sus deseo de servir al bien mayor.

Foto de Negocios creado por yanalya – www.freepik.es

Author: Logos Empresarios

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.