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LA ADMINISTRACION | Parte 2

Continuación de La Administración | Parte 1

El tiempo

Con mucha frecuencia nos quejamos y decimos: «No tengo tiempo», y con esa frase muy trillada, cometemos algunos errores y descuidos.

  • En el área espiritual: No oramos, no leemos la Biblia,  no ayunamos, no asistimos al templo, ni servimos a Dios, no estudiamos en un Instituto Bíblico o academia de obreros.
  • En el área social: No llamamos a nuestros amigos, no tomamos un tiempo para salir un día de campo, con nuestra pareja, (esposa o esposo), nuestra familia, no vamos a caminar.
  • En el área física: No vamos al gimnasio, para hacer ejercicio y cuidar nuestra salud.
  • En el área académica no vamos al colegio a un Instituto o Academia Comercial, a la
    Universidad y no iniciamos, ni acabamos una carrera.

La idea de no tener tiempo, ha acabado con la felicidad de algunas parejas, la quiebra de algunos negocios, el estrés o la vagancia en casos opuestos.

Dios a todos nos dio un día de 24 horas, mes de 30 días y año de 12 meses, desde el más ocupado de los famosos científicos y presidentes de las grandes naciones del mundo, hasta el más humilde de los mortales, todos contamos con la misma cantidad de tiempo. La diferencia está en sacarle el mejor provecho de cada uno de esos minutos.

Tu puedes alcanzar grandes cosas, la historia está escrita por grandes hombres y mujeres, que tuvieron mil y un tropiezo, pero supieron superarlo.

«Un error corregido es un peldaño más hacia el éxito.»

En cada uno de tus proyectos comienza con aquello que es menos difícil y cuando te das cuenta ya ha superado gran parte del porcentaje de sus metas, pronto alcanzarás el cien por ciento, no desmayes.

Con relación con el tiempo, en lo que en administración eclesiástica se refiere, permítame decirle que las cosas buenas, no ocurren o se hacen de la noche a la mañana. Si usted está comenzado una iglesia, podría inspirarse en una iglesia grande, eso no es malo, pero si podría traerte frustración el saber que no tiene una iglesia de igual tamaño. Solamente imagine la iglesia que está fundando, o el ministerio que está desarrollando, visualícelo, sueñe despierto, mire como crece día tras día. Es como la semilla, que la siembra por la tarde y en la noche comienza a germinar. Usted no puede ver el desarrollo, pero está creciendo. La iglesia crecerá, los ministerios crecerán, porque la iglesia no es suya. La iglesia es del Señor. El Señor Jesús dijo: Yo edificaré mi iglesia y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. Mateo 16:18.

Los talentos

Todas y cada una de las personas, poseemos talentos o habilidades, entregadas por nuestro Dios, no obstante está de parte de nosotros el descubrirlas; algunas universidades realizan test para descubrir las habilidades de sus posibles alumnos, y de esta manera orientarlos a escoger la carrera de acuerdo a su perfil. Existen test para evaluar la capacidad de aprendizaje de las personas de tal forma que utilicen una u otra técnica en el proceso de estudio, y puedan retener o aprender de manera más eficiente.
Existen personas que traen capacidades inherentes, sin necesidad de estudios desarrollan una habilidad, los hay en el arte, en la música, en la escritura, y en muchos otros campos del saber humano,

Quizá usted esté desperdiciando la oportunidad de desarrollar sus habilidades o talentos, y está lamentándose, porque no pudo asistir a un centro académico. Primero, descubra sus talentos y si tiene la oportunidad de ampliarlo en un centro educativo, hágalo.

El Señor Jesús como un buen administrador, hace referencia a un hombre que entregó talentos a tres personas, a uno dio cinco talentos, a otro dos, y a otro uno, a cada uno de acuerdo a su capacidad. Mateo 25: 14-30.

Sin duda, Dios está pendiente de nuestras aptitudes y si las descubrimos y utilizamos, de seguro traeremos un mayor ingreso económico a nuestras arcas, y un mejor status social a nuestra familia.

Pero en el área eclesiástica, no debemos olvidar que hay mucho que hacer en la obra de Dios, pero quizá usted está desperdiciando ese talento, cuando podría ser explotado y llevar bendición a muchas personas.
Converse con su líder espiritual, él podrá indicarle el área en la que puede desarrollar su talento, habilidad o ministerio. Si usted es el pastor (a), o dirigente ministerial, el Señor ha puesto en sus manos un rebaño al que debe conducir, y enseñar a utilizar sus talentos en pro de la obra de Dios. Que el Dios Todopoderoso le bendiga y le siga usando y recuerde, que tiene mucho que darle a Dios, porque ya el dio mucho por nosotros.

 

Author: Logos Empresarios

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