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La globalización y el protestantismo

La globalización ser refiere a la relación económica creciente que existe entre todos los países del mundo y que hace posible el libre intercambio de bienes y servicios.

Promueve decisivamente la implantación de la democracia por todo el mundo y a la tolerancia de la diversidad cultural sin acabar con las costumbres locales sino permitiendo la libre influencia.

La aceleración de la historia y la diáspora globalizadora

Con la globalización el ritmo de los acontecimientos se ha vuelto frenético proporcionándole un carácter efímero a la realidad. Lo que acontece rápidamente parece menos real; lo malo se toma menos malo y lo bueno igual; hay una insensibilidad desnaturalizante.

La inestabilidad laboral causa movilización de los países menos favorecidos a aquellos industrializados los cuales han empezado a construir un muro de frialdad e indiferencia.

Para el presente siglo XXI las migraciones seguirán aumentando, ante la diáspora mundial los cristianos tenemos especiales motivos para convertirnos en defensores de los inmigrantes. Recordando que la historia de la revelación, cuyo centro es Cristo, comienza con una emigración, con el éxodo bíblico.

Cambios en la familia y crisis de interioridad

La familia tradicional dado el nuevo papel de la mujer evoluciona a punto de extinción. La exigencia de mayor igualdad entre los sexos es la prioridad, generando todo ello nuevos tipos de convivencia los cuales pueden causar desarraigo para la persona.

El mundo parece haber entrado en una nueva fase a la que se ha denominado la “sociedad depresiva” caracteriza por el aumento de las enfermedades depresivas y por el consumo de ansiolíticos.

Ventajas y Peligros de la Globalización

Una ventaja posible es la ampliación del ser humano para comprender otras culturas y para aceptar lo diferente; los prejuicios étnicos podrían disolverse en base a la convivencia pacífica y al conocimiento mutuo.

Siendo el mundo una aldea global podría facilitar que los hombres se empiecen a reconocer de verdad como hermanos. Sin embargo, hasta el momento la globalización no está produciendo ninguna unificación cultural, ninguna cultura global sino una apertura a la multiculturización, lo que de por si trae su propias ventajas y desventajas.

La tendencia a la desigualdad entre unos pocos ricos y muchísimos pobres, se convierte en una característica del actual proceso globalizador, se puede aminorar con una mayor conciencia de justicia social implementada en políticas públicas adecuadas a pequeña escala.

La fiebre del consumismo ha aumentado desproporcionadamente, pese a ello el incremento del consumo y del progreso que ha experimentado el mundo occidental no ha servido para hacer más feliz al ser humano.

Por ejemplo algunos países europeos exitosos y de gran progreso gran parte de sus ciudadanos padecen de depresión, enfermedades mentales, divorcio, abuso de drogas y suicidio; cuando países pobres como Latinoamérica la gente ríe, disfruta de lo poco que poseen y es, en general mucho más feliz.

La corrupción es otro inconveniente de la globalización, la existencia de funcionarios y gobernantes corruptos en países pobres se asocia a inversores interesados en corromperlos de los países ricos.

La globalización apertura el control mundial. La sociedad mundial hoy sin estado mundial y sin gobierno mundial, sin poder internacional político o económico reconocido que este al mando y al que se pueda recurrir cuando algo vaya mal.

A excepción de las controles por parte de instituciones supranacionales, no un único gobierno dice el peros si un grupo de instituciones como la ONU, el banco mundial, el fondo monetario internacional, unidos para velar por los derechos sociales y políticos de todos los ciudadanos del mundo.

Author: Logos Empresarios

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