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Principios de Dios en un mundo competitivo – Parte II

Revisión del libro DIOS, MI JEFE DE NEGOCIOS- Principios de Dios en un mundo de alta competición de Larry Julian

Parte II – Capítulos del 5 al 8.

Realizado por Douglas Fuentes, estudiante de la Universidad Cristiana Logos

 

5- Liderazgo según el ejemplo: de lo que usted hace a quién es usted

El capítulo número cinco tiene como tópico la integración entre nuestra identidad como creyentes y nuestro papel como líderes de una organización o profesionales. ¿Cómo evitar por un lado la pesadilla de relaciones profesionales que puede traer el compartir la fe en el trabajo sin negar nuestra fe y nuestra Comisión como cristianos? Analizamos dos casos de estudio más, Jeff Coors: ex-Presidente de la compañía de elaboración de cerveza Adolph Coors y Juan Beckett, presidente de la corporación R. W. Beckett, una manufacturera de hornos petroleros (Calentadores) residenciales.

Caso – Jeffrey Coors

Jeffrey explica cómo rápidamente se dio cuenta que estaba atrapado entre dos mundos: el de los domingos en la Iglesia y el de la semana de trabajo. Creo que en algún momento los que nos hemos desarrollado en algún tipo de trabajo secular hemos compartido ese sentimiento. Es como si te sintieras incompleto en todas partes, a tus hermanos en la Iglesia no les puedes hablar de negocios y a tus amigos en el trabajo es tabú hablarles de fe. Uno de los puntos que llamó más mi atención en cuanto al caso de Jeff es cuando llegó a cierto punto y se sintió llamado por Dios a un ministerio, algunas personas trataron de implicar que estaba de alguna forma creciendo espiritualmente. Jeff declara que “desdichadamente” varias personas-inclusive pastores-lo habían llevado a creer que el negocio era del mundo y que como maduraba en su fe finalmente sería conducido a un llamado supremo fuera de los negocios. Él recuerda: “de muchas maneras esto me dejó con un sentimiento de culpa que como negociante era un cristiano de segunda clase.” (pág. 116). Sin embargo, gracias al consejo de algunas personas sabias, mucho oración y análisis, Jeff eventualmente se dio cuenta que su negocio era un llamado y que estaba justamente en el lugar donde Dios quería que él estuviera.

Caso – Juan D. Beckett

Juan D. Beckett, nos cuenta cómo al liderar la corporación R. W. Beckett, tuvo que enfrentarse a grandes retos. Su sección en este capítulo, se enfoca en gran parte, en la posible introducción de un sindicato entre la corporación y los empleados, lo cual postulaba el riesgo de volver más complicada la relación entre empleado y empleador. Eso se convirtió en un llamado de advertencia para Juan, se dio cuenta que habían descuidado la comunicación y habían ciertas áreas donde se habían quedado cortos en su compensación hacia los empleados. Pero la mayor revelación fue, como él mismo dice, “uno no puede dejar el corazón en la puerta cuando se viene a trabajar”. Si de algo se dio cuenta es que la compasión y el respeto están en el mismo centro de un negocio exitoso. De allí en adelante Juan continúa relatando cómo el aplicar la compasión y la responsabilidad a su trato de los empleados cambió la dinámica de la relación entre ambos, eventualmente reduciendo la tensión y el sentimiento de parte de los empleados de que necesitaban un sindicato.

En conclusión, el capítulo muestra que no podemos separarnos de nuestra fe al entrar al trabajo. Finalmente, en el liderazgo a la manera de Jesús, el respeto y la compasión son elementos básicos de nuestra fe sin los cuales se hace extremadamente difícil (por no decir imposible) liderar una organización de forma exitosa.

6- Ceder el control: De “rendirse significa derrota” a “rendirse significa victoria”

Aquí encontramos uno de esos dilemas que es por un lado trágico y por otro sencillamente cómico. Vivimos estresados acerca de circunstancias que no podemos controlar y ese estrés, irónicamente, sólo añade al descontrol. En otras palabras pareciera como si entre más nos preocupamos por mantener el control de la situación, menos control ejercemos sobre los resultados. La pregunta planteada en este capítulo, aunque es difícil, es clave atenderla: “¿cuándo es tiempo de hacerse cargo y cuándo es tiempo de renunciar al control?”

Caso – Tad Piper

El primer caso de estudio en este capítulo es Tad Piper, Presidente y Director Ejecutivo de las Compañías Piper Jaffray S.A., una firma de inversiones altamente respetada… Claro, esto fue hasta un día en abril de 1994, cuando se desató la escandalosa noticia de que sus ingresos y las inversiones en las que se manejaban millones de dólares no eran tan sólidas como se pensaba o como se había hecho creer. Como es de imaginarse, cuando la publicación financiera más respetada del mundo cuestiona la veracidad de tus reportes e inversiones, y la autoridad gubernamental correspondiente empieza hacer preguntas, la necesidad de acción correctiva se hace urgente y la tensión es muy alta.

Exhausto y habiendo llegado a la conclusión de que no podría solucionar la situación, Tad “en algún momento recuerda haber orado: ‘Señor, simplemente no puedo hacerlo, ¡entonces tú tienes que hacerlo!’ De repente recordó: ‘espera un momento, no estoy solo. No tengo que hacerlo solo. Hay ayuda’” (pág. 139). Claro, Tad siguió trabajando arduamente para solucionar la situación; pero ahora lo hacía con serenidad y paz en su corazón en lugar de hacerlo en total desesperanza. Ahora podía dormir por las noches.

Caso – Jim Secord

Jim Secord, presidente de las publicaciones Lakewood es el segundo caso estudio de este capítulo. Jim dirigió su organización en medio de la turbulencia de ser vendidos tres veces en menos de 16 meses y cuyo trabajo incluía “ayudar a los empleados a tratar con el trauma de la incertidumbre. Sabía que el cambio relevante siempre afecta y que este puede ser agotador. Sabía además, que tampoco estaba inmune a sus efectos” (pág. 143). Jim continúa relatando acerca de la base de cuatro principios que ayudaron a todos a mantener el enfoque durante este periodo de constante cambio y volatilidad:

  1. Una visión compartida del éxito basada en valores compartidos. Es decir, entre todos, vamos a establecer una visión que nos dará dirección sin importar, en este caso, el cambio de dueños
  2. Comunicación abierta. Esto combatía la incertidumbre, ya que los empleados podían entrar a su oficina y calmar su ansiedad haciendo preguntas.
  3. Integridad personal. El hacerle ver a la gente, no solamente con palabras, sino con hechos, que estaban en esto todos juntos.
  4. Preparación para el cambio devastador. Cuando algo es absolutamente inevitable lo mejor que puedes hacer es prepararte para apoyar a las personas afectadas por el proceso.

¿Quién está a cargo?

“Cada líder llega a un punto de su vida en el cual tiene que hacerse esta pregunta: ‘¿Quién está a cargo aquí?’ (pág 148). Sin duda, todos aterrizamos en esta pregunta en algún momento. Por un lado como líderes, la responsabilidad recae sobre nosotros; pero los ejemplos de Tad y Jim nos muestran que los líderes sólo son responsables por las cosas que están bajo su control y en esencia debemos poner en práctica en lo más profundo de nuestro ser, la conocida oración: “Dios, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el coraje para cambiar las cosas que puedo, y la sabiduría para reconocer la diferencia”.

Creo que gran parte de la clave en este proceso, está en que entendamos que rendirse ante Dios no es darse por vencido, sino cederle a Él, el poder y la autoridad que de todas maneras ya le pertenece. Debemos siempre hacerle frente a nuestras responsabilidades, al mismo tiempo sin atormentarnos por aquello que está fuera de nuestro control.

7- Decisiones difíciles: de ceder al desaliento a vivir con esperanza

Hay una frase muy popular en inglés que dice: “Sometimes you just have to choose the lesser of the two evils” (que traducido sería algo así como: “a veces lo único que puedes hacer es escoger la opción menos mala”). Sin duda, todos nos hemos sentido así en algún momento, como si en realidad, aunque se supone que tenemos opciones, no tenemos ninguna opción buena y preferiríamos evitar por completo la situación o la decisión; pero por difícil o abrumador que pueda aparecer, no podemos simplemente evitar tomar las decisiones difíciles.

Caso – Linda Ríos

Linda Ríos Brook, nuestro primer caso de estudio en este capítulo, definitivamente conoce la situación anteriormente descrita. Cualquier persona familiarizada con la televisión norteamericana, por lo menos ha escuchado hablar acerca de “El Show de Jerry Springer” y si aparte de eso ha visto uno o dos episodios, puede imaginarse el conflicto en el que se encontraba Linda, teniendo que escoger entre renovar el contrato de un show de televisión que iba en dirección totalmente opuesta a sus valores como cristiana y no renovarlo, lo cual iba en contra de sus responsabilidades como presidente y directora general de la cadena televisiva para la cual este programa generaba altos ingresos. Linda declara: “la vida es mucho más compleja que tomar una decisión buena o mala-explica-algunas veces uno no tiene una opción entre una buena y una mala decisión. La única opción es entre una decisión mala y una decisión peor. Eso es mucho más difícil porque uno no tiene seguidores, sólo críticos a ambos lados de la discusión.” (pág. 155). Después de mucho pensar y orar, Linda apareció con una tercera opción: permitir que el show continuara; pero esencialmente usarlo para ofrecerle consejería a su audiencia, la cual Linda dedujo (correctamente), estaba necesitada de ella.

Caso – Brenda Scott

El segundo caso de estudio en este capítulo envuelve a la ciudad de Mobile, Alabama. Más específicamente la Corporación de Visitantes en Mobile. Brenda J. Scott, directora ejecutiva de planificación estratégica en Mobile, relata cómo en su rol de liderazgo ayudó a una comunidad profundamente afectada por la tensión racial, la frustración y la desconfianza. Esta mujer sin duda tenía muchos retos frente a ella ya que aparte de ser mujer (me refiero a que se desenvolvía en un rol y un ambiente generalmente manejado por hombres) era afroamericana.

Brenda relata que desde el comienzo busco la sabiduría de Dios para atravesar este proceso y como gradualmente fue ganando la confianza y sembrando esperanza en la comisión, el equipo de trabajo y eventualmente la comunidad. Claro, esto no significa que fue fácil, como ella misma declara: “a través de todo el proceso me encontré con la resistencia y me enfrente con adversarios intimidantes. Algunos intentaron acosarme para hacer cosas que comprometían mi integridad” (pág. 163) pero la búsqueda de la sabiduría de Dios le permitió no solamente obtener resultados tangibles sino sanar de cierta forma el espíritu de una ciudad, haciendo ver una vez más que Dios puede sacar el éxito de donde no parece haber esperanza.

Cómo triunfar

En conclusión, no es fácil estar en una situación como esta. Aunque esto suene obvio, creo que vale la pena recalcarlo porque la dificultad de la misma no debe tomarlos por sorpresa. La conclusión del capítulo tiene tres puntos excelentes acerca de cómo estos líderes triunfaron:

  1. Buscaron la sabiduría de Dios primero.
  2. Entendieron sus roles y sus responsabilidades como líderes. Reconocieron su responsabilidad ante Dios y rechazaron permitir que la situación fuese a la deriva.
  3. Nunca renunciaron a la esperanza, por muy mal que se viera en el momento, tenía la convicción de que venía algo mejor.

En lo personal, hubo dos cosas que me impactaron acerca de este capítulo (y podemos ver ambos en el primer caso de estudio del capítulo): la primera es el simple hecho de que a veces la solución no viene de inmediato, a veces toma más tiempo, esfuerzo, lucha y oración de lo que quizás hubiésemos deseado. La segunda es que a veces como líderes somos llamados a más que simplemente encontrar soluciones: ¡somos llamados a crearlas!

8- Liderazgo de servicio: de sacar el mejor partido de los empleados, a hacer salir lo mejor de los empleados

Caso – Jim Bergerson

Jim Bergeson, presidente y director ejecutivo de Colle & Mc Voy, S.A. , una de las firmas de comunicación de marketing más exitosas del país, nos habla acerca de cómo el trabajar de cerca con diferentes corporaciones en diferentes industrias le permitió ver ciertos rasgos/características que contribuyen a una baja tasa de retención en las mismas. En otras palabras, le permitió estudiar cómo encontrar talento y cómo mantenerlo.

Él aprendió a través de la observación otras empresas, lo que aleja y lo que atrae a la gente, y fue capaz de trasladarlo su propia corporación. Desde asegurarse que la gente no tuviera miedo (contrario a tratar de usar el miedo como un motivador), a crear una cultura de equipo en lugar de competencias o metas individuales por departamento. Jim introdujo estos y otros elementos que le permitieron crear un ambiente de trabajo que ayudaba a las personas no sólo a producir resultados si no al desarrollo y el crecimiento propio, lo cual se convirtió por sí mismo en un factor de crecimiento, ya que entre más crece y se desarrolla la persona produce mejores resultados.

Caso – Horts Schulze

Horst Schulze por otro lado, como director ejecutivo de la compañía de hoteles “The Rits Carlton”, describe cómo creó una tasa de rotación anual de empleados del sólo 29%, en una industria donde el estándar está en exceso de un 100% anual. El centro de su estrategia: un respeto inflexible por la gente, nacido de su amor por Dios. Horst declara: “exijo de cada gerente que cada empleado sea respetado plenamente como ser humano. Dejo bien en claro que nadie puede afirmar ser un ser humano mejor que otro. En esta organización una persona que lava los platos es tan importante como lo es el vicepresidente” (pág. 180).

Puntos clave

Creo que ambos líderes estudiados en este capítulo, señalan puntos claves en cuanto a la atracción y la retención de talentos para una organización a través de un liderazgo de servicio:

  1. Según la misma Biblia define: el liderazgo se traduce a servicio. Un líder, antes de ser “el jefe de todos”, debe ser primera y primordialmente el siervo de todos.
  2. La gente debiera tener confianza y fe en su líder y su organización, no temor de ellos. Una persona temerosa ni se arriesga, ni trata maneras nuevas de hacer las cosas, ni va crecer muy fácilmente. Esto no es bueno, ni para el individuo ni para la organización
  3. El desarrollo y el crecimiento de la gente con la que trabajamos debe ser genuinamente nuestra prioridad, si lo hacemos así los resultados serán la simple consecuencia natural. El líder como facilitador se enfoca en apoyar a su gente más que en crear resultados.

9- Integración: de equilibrar a las personas y las ganancias, a integrar las personas de las ganancias

Caso – Andrea Ritchie

Andrea Ritchie, el primer caso estudio este capítulo nos habla acerca de cómo cambiar los dilemas ganar-perder en soluciones ganar-ganar. Como Presidente de la Dirección de Viajes del Noroeste, fue confrontada con la pérdida de una de sus cuentas más grandes lo cual parecía demandar un recorte de personal: debían despedir a 30 empleados. Claro, la situación “parecía” demandar esta medida. Andrea tomó la decisión de que estas personas tenían un valor para la empresa. En parte, porque aunque parecía una situación que demandaba una respuesta urgente, tomó el tiempo para orar y buscar consejos sabios. Por un lado, no solamente era moral y de buena fe mantenerlos, sino que la empresa también había invertido tiempo, esfuerzo y dinero en ellos. El soportar la nómina más alta a corto plazo era un precio pequeño comparación con su valor a largo plazo. Claro, este plan iba acompañado de una estrategia que le permitiría a ellos desarrollar otras fuentes de ingreso para recobrar sus ingresos perdidos; pero su convicción no solamente salvó el empleo de esas 30 personas, sino que creó en ellos un alto nivel de dedicación, unidad y la solución fue al final moral y financieramente correcta.

Caso – Ken Melrose

Ken Melrose, presidente y director ejecutivo de la compañía “The Toro” se encontró en un dilema un tanto similar. Un excelente ejemplo mencionado, es el de la planta en Minnesota que se enfrentó con oscilaciones estacionales de negocio, mientras coincidentemente, la compañía tenía problemas con un producto en el campo al mismo tiempo. En lugar de despedir a los empleados y seguir con los problemas en el campo, la alternativa fue trasladar temporalmente a los empleados de la planta al campo, para ayudar a los contribuyentes a solucionar el problema. En esta situación, se les dio una  nueva experiencia los empleados, se mejoró la satisfacción del cliente, nadie perdió su trabajo, se resolvió el problema en el campo, en resumen: todos salieron ganando.

En ambos casos de estudio, podemos ver claramente que las mejores soluciones emergen cuando en lugar de tratar de escoger entre una solución que favorezca las ganancias versus una que favorezca la gente, las integramos en una solución que favorezca a ambos

10- Prioridades: del agotamiento a reavivar su espíritu

El último capítulo nos muestra través de los dos casos de estudio; S. Truett Cathy, fundador de la cadena de restaurantes Chick-fil-A, y Roberto O. Naegele, de la compañía “Rollerblade”; lo beneficioso y en realidad vital que es mantener la perspectiva correcta en cuanto a los logros, las metas y el trabajo. En una sociedad como la nuestra, donde todos somos medidos a través de nuestros logros, puede ser muy difícil tratar de tomar un descanso sistemáticamente, o pensar en que uno debe aprender a gozar lo que hace; pero Dios no se equivoca.

La razón del cuarto mandamiento que declara: “»Acuérdate del sábado, para consagrarlo. Trabaja seis días, y haz en ellos todo lo que tengas que hacer, pero el día séptimo será un día de reposo para honrar al Señor tu Dios. No hagas en ese día ningún trabajo…” (Extracto de éxodo 20:8-10) no es un mero rito religioso, Dios nos creó. El conoce todas nuestras necesidades, incluyendo la necesidad del descanso y la renovación no solamente espiritual y mental sino también física. Por otro lado Filipenses 4:4 declara: “Alégrense siempre en el Señor. Insisto: ¡Alégrense!”. El gozo (que no se debe confundir con “alegría”) ha de ser parte integral de todo lo que hacemos. ¡No podemos dejar estos principios fuera o colapsaremos!

Author: Logos Empresarios

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