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Resolviendo conflictos

Resolver el conflicto mirando a Esaú y Jacob.

Todos los ámbitos de la vida son susceptibles que se presentes conflictos, para resolverlos se deben identifican las causas debido que al conocer la raíz de los conflictos se podrá concientizar todos los problemas e intentar modificar nuestras acciones que intervienen en una situación conflictiva, incluyendo nuestra personalidad.

Jacob y Esaú

Una relación que arrastra un conflicto de muchos años. Esaú es una persona espontánea, generosa y sentimental, que nunca piensa mal y peca de ingenuo. Jacob es una persona manipuladora, fría y calculadora, que siempre encuentra la manera de aprovecharse de su hermano.
La rivalidad entre los hermanos viene alimentada por sus padres, quienes proyectan sus desavenencias matrimoniales sobre sus hijos mellizos, mostrando cada cual un marcado favoritismo por uno y por el otro.
Bajo estas condiciones, la rivalidad y enemistad entre los hermanos va en aumento hasta que Jacob robando la primogenitura a Esaú que jura que lo matará, se vio obligado a huir lejos de su familia.
Veinte años después, y habiendo terminado mal la relación con su suegro Laban, Jacob decide retornar y la ira de Esaú era absolutamente impredecible. Por lo que Jacob clamó a Dios interceder por el ante su hermano.
En ese encuentro con Dios, esa lucha con Dios, Jacob sale profundamente cambiado. Seguirá siendo Jacob; seguirá teniendo una asombrosa capacidad para manipular a los demás y sacar provecho de la debilidad de los demás. Pero ahora utilizará esas facultades para resolver su conflicto con Esaú en lugar de empeorarlo.

Estrategias de resolución

Jacob emplea 3 estrategias para alcanzar resolver el conflicto con su hermano Esaú, las cuales son:

  1. El obsequio; Jacob no presenta a su hermano un simple obsequio sino uno relevante y magnifico, entregar un presente en algunas culturas su ritual y su significado muy codificado.
    En este caso quien acepta un obsequio adquiere una deuda que tarde o temprano tendrá que saldar. Si son de igual rango, el obsequio desafía al honor, donde todo el mundo sabe que es lo que ha sido regalado y todo el mundo observará es igual o mayor.   Ahora bien, si quien da es su inferior en la escala social, el superior, al aceptar le acepta tomar bajo su protección al que ha presentado el obsequio. Jacob ofrece a Esaú, entonces, la posibilidad de desviar su rivalidad a otras lides; siendo el obsequio tan magnífico que es difícil de igualar entonces Jacob ofrece a Esaú que lo tome bajo su protección.
  2. La vulnerabilidad. Jacob se muestra como vulnerable, baja sus defensas, se abre al otro. Dada la magnitud exagerada del obsequio que pudiera ser una amenaza. Jacob distribuye delante de sí a sus hijos y las madres, y él viene al final de toda la comitiva, sólo y desarmado. Jacob se ha puesto total y absolutamente a la merced de Esaú, quien había jurado matarle.   Ante esta opción obliga a Esaú a verle como familia y no como enemigo.
  3. La humildad: Jacob al ver a su hermano lo reconoce como su Señor y se humilla ante él pidiendo su gracia, rechazando así la primogenitura robada, le restituye su lugar.   Ante ello si Esaú se negara a aceptar como vasallo a Jacob, perdería el respeto de sus otros aliados, además, Jacob le ha hecho una restauración total, devolviéndole todo lo que le había quitado. El motivo del conflicto ha desaparecido.

Diferencias y equilibrio

Dios hizo a Esaú y a Jacob diferentes en todos los aspectos. El que sus diferencias se convirtieran en una fuente de conflicto no niega el hecho de que Dios nos hace a cada uno de nosotros con talentos, deseos y emociones propios.

Sin embargo, el hecho de ser diferentes lejos de ser un motivo para reñir debe ser una gracia para integrarse y que todos nos nutramos de las fortalezas de los otros, por ello dele gracias a Dios ahora por la forma en que lo hizo a usted.

Favorecer a unos en perjuicio de los otros es un juego peligroso ya sea en la familia, en la oficina o con nuestras amistades. Procure tratar a todos en la vida con el mismo amor y respeto.

Jacob y Esaú nos muestra la importancia de saber vulnerarse, abrirse plenamente a quien te puede hacer daño, y también la importancia de restaurar lo que se ha conseguido de mala manera, deshacer lo que estaba mal hecho; pero muy especialmente muestra que a veces sólo podremos resolver nuestros conflictos si permitimos que Dios nos cambie.

Author: Logos Empresarios

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