La verdadera capacidad de comunicación de una persona se puede detectar en su habilidad para escuchar. El que entiende la importancia de la escucha, sabe que en ella hay un poder superior que la usan los más inteligentes y asertivos.

La habilidad de escuchar define no sólo nuestro poder como profesionales, sino la calidad de todas nuestras relaciones personales; ya que saber escuchar es el nivel más alto de la comunicación. Si se desarrolla la escucha también se crecerá en sensibilidad como persona. Esto quiere decir que, además de ser excelentes líderes, seremos mejores personas.

Lo mejor que puede suceder en la comunicación es desarrollar el músculo de escuchar. Sin lugar a dudas, el peor enemigo de la excelencia en la comunicación es la mediocridad de no saber escuchar, de ahí que en este tercer libro de la serie de habilidades de comunicación la Autora Sonia González, además de dar continuidad a lo expuesto en los libros anteriores, aporta herramientas valiosas para cerrar todo el ciclo de comunicación haciendo especial énfasis en cómo lograr resultados de alto nivel a través de un proceso de escucha empática.

Tema principal: Divulgar algunas actitudes y técnicas que permiten enmarcar el proceso de “la escucha” como el poder superior de la gente más inteligente y asertiva. No se puede ser un buen líder, padre (madre), esposo (a), si no se sabe escuchar; de ahí que la autora se centre en la imperiosa necesidad de que, para ser un excelente comunicador se debe comenzar por crear la conciencia de que todos necesitamos aprender y desarrollar continuamente la habilidad de la escucha profunda y empática.

 Los vicios y defectos más comunes de la escucha 

  1. EGOCENTRISMO: solo piensa en sí mismo. Los principales problemas y conflictos surgen porque las personas se sienten poco escuchadas. Hoy en día tenemos muchos medios de comunicación que nos acercan a personas de muy lejos, pero nos alejan de los cercanos. Debemos fijar límites a la conectividad virtual. Si no nos desconectamos, no podemos entender las necesidades de los que están a nuestro lado y empezar a escucharlos.
  2. AISLAMIENTO: la persona se encierra en sí misma y no habla con nadie. Se mete en su propio universo y bloquea a los demás. Escuchar implica salir a oír a los demás.
  3. SER IMPULSIVO Y OBSESIVO: el síndrome más fatal es el no tengo tiempo. Para escuchar se requiere de tiempo; hay que salir de ese autoengaño. El obsesivo no puede parar de ordenar, están muy ocupados y no salen de su programa para oír a otros. Acostumbran a decirle a los demás habla mientras están haciendo otras cosas, luego no prestan atención. No hay que tratar de escuchar a alguien en la mitad de sus tareas y actividades imparables.
  4. PADECER ESTRÉS Y ANSIEDAD: impide la escucha, su problema estar siempre enredado con la agenda, que cuando alguien le habla, reacciona con agresividad. Los ansiosos pueden también estar callados y hacer como que escuchan, pero por dentro están pensando en el motivo de su estrés. Hay que hacer juegos de des-estrés, aprender una pelota de caucho. Respirar despacio y relajarse.
  5. SER RUIDOSO Y EXAGERADO: no puede a escuchar a nadie porque todo el tiempo se sumerge en el ruidoso escándalo de su propia voz. Se muestra con euforias exageradas, risas y carcajadas estrepitosas. Cuando una persona quiere ser el centro de atracción, le cuesta mucho trabajo escuchar a los demás. No deja que otros participen en la conversación, llega el momento que sus historias se vuelven insoportables para los demás. Es recomendable trabajar en bajar el volumen en forma paulatina, refrenar la lengua esperando que otros hablen, opinen e intervengan, aunque le parezca a uno que lo que dicen otros no es tan importante.
  6. SER DISTRAÍDO Y AUSENTE: el vicio es guardar silencio total y absoluta, pero con una postura distraída, como si se estuviera ausente. Viven en la luna. Necesitan comenzar a disfrutar de las intervenciones sencillas y no tan elevadas de quienes les rodean. Deben ejercitar su capacidad de atención, des complicar la comunicación, para comenzar a disfrutarla y volverse más presentes con los demás.

Escuchar como habilidad y competencia de la comunicación asertiva 

BENEFICIOS DE ESCUCHAR 1. Buen trabajo en equipo 2. Excelentes resultados en el negocio 3. Mayor productividad 4. Capacidad de proyección a futuro (interpretan mejor las posibilidades) 5. Mayor cohesión 6. Análisis más acertado 7. Sinergia efectiva 8. Mejores resultados comerciales (entienden la necesidad del cliente) 9. Liderazgo sólido y admirado (un líder que no escucha, no es un buen líder)

El mayor diferencial como comunicador no es el propio encanto sino el de escuchar a los demás y ser sensible a sus necesidades

EL MÉTODO DE NEGOCIACIÓN DE HARVARD Se basa en el arte de escuchar para lograr negociaciones exitosas. Es la posición clásica del regateo, en la que cada parte se compromete en una posición y después regatea concesiones. Cada una adopta una posición y luego comienza a ceder un poco, hasta llegar a un acuerdo que se acomode a ambas partes. Este ejercicio requiere de una efectiva comunicación bilateral. No se debe utilizar la coacción como método de persuasión. Se debe buscar el grado de aceptación legítima de la contraparte. Se debe ser duro con el problema, pero suave con las personas.

Creencias erróneas y paradigmas frecuentes acerca de las negociaciones: 1. La negociación es una batalla 2. Lo mío debe ser siempre lo primero 3. Todo lo que importa es el resultado 4. Nuestros intereses están siempre opuestos 5. Siempre tengo la razón 6. Lo que más importa es el poder 7. Si presto atención pierdo autoridad y liderazgo

 Cinco detectores de la escucha empática 

Un buen comunicador de la escucha no busca verse interesante con su magnífica expresión oral, sino mostrarse interesado por lo que el otro dice. Una escucha activa implica atender de manera intencionada, con evidencias de comprender y ser empático. Al oír, solo estamos recibiendo, por el sentido de la audición; pero al escuchar, estamos en sintonización con la persona, conectándose con sus pensamientos y sentimientos.

Los 5 detectores de la escucha dinámica incluyen: 

  1. Atención total: sin distracciones, periódicos, televisión, teléfonos, aparatos ruidosos, incluso el ruido de los propios pensamientos. Si se comienza a hacer otra cosa, mientras la persona nos habla, eso no es escuchar. Hay que ejercitarse en la capacidad de concentrarse en lo que dice el otro. Es imposible escuchar sin atender.
  2. Actitud de interés: es una actitud firme y resulta de interés en lo que se oye. La mejor forma de descansar el alma y el espíritu y sentirse de verdad atendido es ser escuchado por Dios cada mañana. Sus oídos siempre están atentos. Cuando hablemos y el otro no escuche hay que recordar que es preferible que escuchen su silencio a que ignoren sus palabras. Es mejor callarse hasta que el otro decida escuchar. Hay que tratar a los demás como nos gustaría ser tratados, hay que oír para que nos oigan.
  3. Mirada atenta: es definitiva para el proceso de escucha.
  4. Respuesta con energía: hay que dar respuestas con la cabeza, la sonrisa, la mirada, los gestos o la expresión oral que permite que hay atención.
  5. Preguntas inteligentes: la escucha dinámica sabe analizar y espera el momento oportuno para lanzar preguntas inteligentes que agreguen valor a la conversación y que lleven al orador a lucirse.

EMPATÍA Es la habilidad de ponerse en el lugar de los demás, es un valor que se vive independientemente de los estados de ánimo o deseos interiores que por lo general son variables.

La empatía implica generosidad y comprensión. Es la empatía la que garantiza y que nos permite ser sensibles a las necesidades de los sentimientos de quienes nos rodean. Ser empáticos nos capacita para leer las emociones de los individuos a nuestro alrededor, es como un sensor social. Por lo general, pensamos que conocemos bien las necesidades del otro. Pero la verdad es que sabemos muy poco acerca de las necesidades de ellas porque no nos preocupamos por profundizarlas más. Para esto además de los sonidos audibles y verbales hay que interpretar la comunicación no verbal.

CARACTERÍSTICAS DE LOS EMPÁTICOS – Permiten la retroalimentación de los demás – Son capaces de mantenerse en balance aún si hay desacuerdos con el otro – No ignorar las señales de lo demás – Sensibilidad hacia las necesidades y sentimientos de los demás – Viven en continuo proceso de mejoramiento

CARACTERÍSTICAS DE LA COMUNICACIÓN NO VERBAL La comunicación no verbal es la parte del mensaje que se transmite a través de gestos, expresiones y movimientos corporales. El significado varía según la cultura, etnia o grupo social. -La comunicación no verbal ocurre de forma continua -Puede utilizar más de un canal de comunicación a la vez -Es ambigua -Se manifiesta de modo consciente e inconsciente -Es reconocida por personas de otras culturas -Desempeña una función limitada

FUNCIONES DE LA COMUNICACIÓN NO VERBAL –Completa la comunicación oral o escrita -Sustituye el lenguaje verbal -Contradice el lenguaje verbal -Regula el flujo de la conversación

Autora: SONIA GONZÁLEZ 

 

 

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