Finanzas

El Mercado y los Precios – Finanzas – Estudios Bíblicos

Estudios
Written by Roberto Sanchez

En la economía de mercado los precios son establecidos por los productores y consumidores a través de un proceso dinámico que promueve la eficiencia de la producción. Estos precios no son arbitrarios o escogidos al azar por los vendedores sino por el contrario son el resultado de un proceso económico que refleja la demanda y la escasez de productos y servicios. Sin un precio establecido el vendedor no puede determinar que productos o servicios proveer ya que no cuenta con la información adecuada para una decisión económica, es este cálculo económico el que le permitirá determinar sus ganancias que de otra manera no pudiera determinar.En un mercado libre todo individuo busca satisfacer sus necesidades ya que busca su propio interés y en esta búsqueda satisface las necesidades de otros individuos. El producir productos y servicios para una sociedad libre le permite a los vendedores y compradores el poder lograr sus fines. En la economía de mercado la meta final es poder obtener una ganancia, tanto los individuos como los negocios producen bienes y servicios que puedan ser recibidos y compensados en el mercado. No hay un sistema tan eficiente como el de la economía de mercado pero para que pueda ser implementado deben existir ciertos parámetros y libertades que son proveídos por una sociedad libre y donde el gobierno no sea el eje central o manipulador de precios de la economía.

El cálculo económico es necesario en la economía de mercado para deducir los términos de los precios, este es un factor importante ya que determina un sistema real de cálculo. Menger Carl (2007) buscó explicar los precios como resultado de la deliberada y voluntaria interacción de compradores y vendedores. Cada uno guiado por su propio evaluación subjetiva de la utilidad de los distintos bienes y servicios (lo que ahora llamamos utilidad marginal, un término acuñado posteriormente por Friedrich von Wieser). “ ‘El comercio es por lo tanto el resultado de los intentos deliberados de las personas para mejorar su bienestar, “no una propensión innata de llevar, trueque e intercambio,” como sugirió Adam Smith’” (p. 8). También es interesante notar que la economía de mercado no es consumismo en sí  solamente sino un círculo de consumo y producción. Esto es necesario en una economía de  mercado ya que es a través de normas que ayuden a una competitividad saludable el mercado puede crecer. Los negocios no prosperan robando a otros por largo plazo, podrán hacerlo por un tiempo pero no permanecen para ser compañías de décadas tal como Coca Cola, McDonald, etc.Debe haber un respeto entre negocios de avalar las leyes establecidas para la libre Competitividad.

En una economía de mercado es necesario poder tener la libertad de poder producir a través de individuos la producción de productos sin la intervención del gobierno, el cual vela por mantener leyes que permitan el crecimiento y desarrollo de los negocios que aportan a la economía de mercado. Una persona debe tener la libertad y seguridad que la inversión de su capital estará segura. La fuerza que domina un negocio es la ganancia, ésta es la que demarca el continuar o bien cerrar un negocio. Esta facilidad de abrir y cerrar es muy importante ya que permite una libre competencia. Los negocios toman decisiones que esperan puedan traerles un exceso de ganancias sobre el costo de producción lo cual solamente puede llevarse a cabo proveyendo al cliente productos y servicios que estos desean (Kates S., 2011). He aquí la necesidad de poder tener la libertad de establecer negocios que puedan producir aquello que los clientes demandan. El gobierno no puede ni debe intervenir en el mercado ya que causa una ruptura que no permite que la mano invisible (Smith & Reich, 2000), pueda libremente seguir su curso. Por el contrario el costo de oportunidad y la elección de los proyectos debe recaer sobre el productor o negocio el cual debe: Escoger aquello que tiene el mayor exceso de beneficios sobre costos. (Kates S. 2011, p. 129)

Los negocios en una economía de mercado tienen un fin y este fin debe ser dictado por el consumidor, ningún negocio podrá mantenerse por largo tiempo sino sirve al consumidor en sus deseos en una economía de mercado libre. El gobierno no puede especificar los precios de los productos ya que rompe con los parámetros de la economía del mercado libre, creando por lo tanto agujeros que resultan en la escasez de productos que afectan al consumidor. Esto es común verlo en el socialismo donde el productor no puede percibir la ganancia a su labor por lo tanto desiste en colocar sus productos en el mercado a un coste de perderlo.

Cuando estudiamos la Biblia y realizamos estudios bíblicos nos daremos cuenta que para Dios la injusticia es algo que constantemente señala especialmente en el Antiguo Testamento, la pesa exacta y el poder brindar lo justo van de la mano con lo que Dios requiere. Es por eso que toda persona que desee agradar a Dios en los negocios, debe poder no solamente conocer la Escritura sino también las leyes que rigen el área del mercado donde desea desarrollarse. Jesucristo también lo dijo muy bien “Pues dad a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios.” Lucas 20:25. Es importante conocer cómo la sociedad funciona y respetar lo que se nos demanda pero de igual manera honrar a Dios en nuestros negocios.

Es probable que el sistema donde deseemos desarrollar nuestro negocio no sea el perfecto y que tampoco tenga todos los componentes que necesitamos, pero si estamos seguros que Dios está con nosotros el nos guiará para que podamos ser exitosos. Es por eso que cuando vemos al pueblo Judío y notamos los bendecidos que son financieramente, podemos darnos cuenta que mucho de ese éxito se debe al valor y respecto que le brindan a la “Torah”, para ellos la Palabra de Dios es poderoso y bendice y es por eso que viven para agradar a Dios en todo lo que realilzan. La fe religiosa y la ley porveen según el Judío el antidoto para contrarestar lo contrario a la confianza en los negocios. Estos dicen que la Biblia y el Talmud ambos contienen muchas referencias – ya sean explícitas o implícitas – de individuos ricos, y no ven nada erróneo con eruditos, mercaderes, personas trabajadoras que han acumulado riquezas, de igual manera las ganancias son parte normal de la compra y venta de transacciones libres dentro del mercado (Judaism and Economics pág. 313). Es nuestra responsabilidad como individuos y estudiosos de la palabra poder siempre dar una defensa que refleje los valores que Dios ha establecido de manera que podamos disfrutar vidas plenas en esta tierra.

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