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Enseñar para la vida

Enseñar para la vida

Cada uno de nosotros hemos de convertirnos en andragogos, Dios nos ha colocado como líderes y nos permite cultivar riquezas que a su vez puedan enriquecer a los que nos rodean sin embargo, nos falta a veces reconocer como compartir las fortalezas que Dios nos ha regalado.

Siguiendo al Maestro

La Andragogía es la disciplina que se ocupa de la educación y el aprendizaje del adulto. Por lo tanto, el andragogo es aquel que facilita el conocimiento que permite reeducar y enriquecer a un grupo de adultos.

Jesús fue uno de los más grande andragogo; dedicado a predicar y enseñar su palabra a adultos es decir, sus discípulos.  Les enseñó por medio del precepto y el ejemplo, del conocer y el hacer, de preguntas y disciplina moral, de memorización y de experiencia sensorial.

Demostró con gran capacidad a partir del amor, la inspiración del Espíritu Santo para instruir, enseñar, formar, guiar, dirigir, demostrar, señalar con hechos evidentes el camino, la verdad y la vida.

Hemos de emularlo como maestros delegados y embajadores que somos y ejercemos, frente a las múltiples insuficiencias de la realidad humana.

Tres perfecciones son atribuibles a Cristo, el Maestro por Excelencia: Él encarnaba perfectamente la verdad; entendía perfectamente a sus alumnos; y utilizaba métodos perfectos para transformar a las personas.

 

Características del hecho andragógico

Los grupos son heterogéneos en edad, intereses, motivaciones, experiencia y aspiraciones; el papel de estudiante es marginal o provisional.

El interés general gira en torno al ascenso laboral, al bienestar, a la autoestima; los objetivos son claros y concretos, elegidos y valorizados. Los logros y éxitos son deseados intensamente o con ansiedad; pudiendo existir miedo al fracaso, susceptibilidad ante las críticas, frustaciones.

Conocimientos heterogéneas, y/o contradictorias; mayor concentración en clases; necesita alternancia y variabilidad por su relativa capacidad de un esfuerzo intelectual prolongado.

El entorno de la formación debe ser adecuado optando por lugares que se relacionen con sus necesidades. En los sitios de trabajo o en lugares donde puedan asociarse positivamente, ya sea en locales de reuniones, en aulas de posgrados, etc.

 

Elementos de importancia

Para transitar el camino de forma exitosa y asegurar un buen paso durante todo el trayecto se utiliza: el sentido común, la experiencia propia y la de otros, y el conocimiento sistemático (ciencia).

 

Reconociendo:

  • El punto de vista cultural, profesional y social; es la confrontación de la experiencia de dos adultos del que educa y del que es educado. En la actividad andragógica, desaparece la diferencia marcada entre educado y educando. Ambos son adultos con experiencias, igualados en el proceso dinámico de la sociedad. Es una acción reciproca donde muchas veces el profesor es el que aprende, en cuanto el adulto posee elementos de juicio para reflexionar en sus justos términos sobre los contenidos que se le suministran.
  • La reflexión. Saber porqué estudia le permite apreciar fácilmente las consecuencias de ese hecho. Es evidente un pensamiento lógico, el adulto promueve su educación, la planifica y la realiza en función de necesidades e intereses inmediatos y con vista a consolidar su porvenir, <todo de una manera apropiada y con orden>, para glorificar al Señor de la Creación. Requiere la capacidad de abstracción del adulto a fin de no solo retener el mensaje nacido de la Palabra de Dios (central) sino de comprenderlo y aplicarlo (en la periferia) desde su más sencillo entorno (el hogar) hasta la complejidad corporativa (labor profesional). El proceso de racionalización en la confrontación de experiencia y las abstracciones que derivan del adulto, le conducen a integrar a su propia vida y aplicar a su medio social
  • Asociación y promoción. Este proceso de carácter funcional asegura, aumenta y diversifica las motivaciones y vivencias que mueven la conducta volitiva del adulto.
    • Consolida y enriquece sus intereses abriendo nuevas perspectivas
    • Orienta hacia nuevos rumbos, de carácter productivo promoviendo que toda colectividad humana tiene la oportunidad de crecer y desarrollarse
    • Actualización, renovación y actualización de sus conocimientos
    • Proyección humana, concientizar e interpretar lo que fuimos, somos y seremos

 

Necesidad de formación continua

La Andragogía existe por la necesidad de los hombres de adaptarse a la sociedad y ser dignos de representar a esta en cualesquiera de sus posiciones.  Es la Andragogía mediante la que desarrollamos el arte o virtud de enseñarnos a ser buenos y comprensivos con los demás.

Tenemos entonces en la andragogía una alternativa flexible para aplicar sus principios y lograr métodos de enseñanza aprendizaje en correspondencia con las necesidades actuales y futuras.

Es básico al diseñar un dispositivo de formación tener en cuenta las leyes de la Andragogía que enuncia Calderón (1998), se recuerda con mayor claridad y por un espacio mayor de tiempo lo que se ha repetido y ejercitado, particularmente si es la solución de una actividad práctica, ya que eleva la motivación de las personas. Por ello los métodos deben asegurar la participación activa de los estudiantes.

Las experiencias asociadas con resultados satisfactorios son mejor comprendidos y memorizados que los asociados a un fracaso. Los objetivos deben formularse acorde con las posibilidades de cumplirlos y que permitan a través de ellos manifestar potencialidades y desarrollar capacidades.

Author: Logos Empresarios

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